Pregunta como hablarías
Correos, PDF, notas, apuntes del banco y reuniones acaban en un mismo índice. La respuesta llega en segundos citando el documento exacto: sin fuente no hay respuesta.
Asistente personal · en tu propio dispositivo
El correo, la agenda, los documentos y las cuentas viven en ocho sitios que no se hablan entre ellos. Timonel los reúne en una memoria que preguntas con tus palabras — y vigila, mientras no miras, lo que se te está escapando.
Sin cuenta. Sin nube. Sin suscripción para empezar.
La factura está en el correo. El cargo, en el banco. El presupuesto, en tu cabeza. Y la reunión con la gestoría, en el calendario. Cruzar esas cuatro cosas lo haces tú, a mano, casi siempre un domingo por la tarde y casi siempre mal.
Los asistentes al uso no lo arreglan porque son reactivos y no recuerdan: contestan lo que les preguntas y olvidan la conversación anterior. Uno que no se acuerda de lo que acordaste hace tres meses con tu abogada no es un asistente, es un buscador con buenos modales.
Capturas reales de la aplicación. Los datos son de un usuario de ejemplo.



Correos, PDF, notas, apuntes del banco y reuniones acaban en un mismo índice. La respuesta llega en segundos citando el documento exacto: sin fuente no hay respuesta.
Un cobro repetido, una cuota que ha subido, una reunión sin el documento que hay que llevar.
Correo, agenda, dinero, documentos, salud, viajes, compras, contratos… Se reparten el trabajo solos.
Entra una factura → se archiva, se le saca el importe, se imputa al presupuesto y te avisa si pasa del límite que tú pongas. Con la traza de cada paso, para poder ver qué hizo exactamente.
Lee el PDF, lo clasifica y lo indexa. El mismo fichero dos veces no entra dos veces.
Ningún aviso se lo inventa un modelo: salen de reglas sobre tus propios datos y traen la prueba.
El mismo comercio, el mismo importe, dos veces en la misma semana. No es una cuota: es un duplicado.
Ese servicio que pagabas a un precio y ahora cuesta otro. Con la diferencia anual, no la mensual.
Suscripciones que llevan meses sin abrirse. Cancelarlas es la parte que se paga sola.
Reunión el lunes y el contrato sin adjuntar. Y si está en el archivo, te dice cuál es.
Tres horas libres el miércoles y ese objetivo parado desde marzo. Los cruza por ti.
Devoluciones, garantías, renovaciones automáticas. Cosas con fecha que se pasan solas.
Un asistente que aspira a tener tu correo, tu banco y tus contratos sólo es aceptable si sabes qué sale de tu máquina. La respuesta corta: casi nada, y sólo cuando tú preguntas.
Se está usando a diario sobre un caso real antes de ofrecerlo a nadie. Déjanos el correo y te escribimos una vez, el día que abra.
Sólo tu correo y la fecha. Ni analítica, ni cookies, ni se lo pasamos a nadie.